Salta con media barba afeitada, y a la final olímpica se llevó el trozo de escayola que le dejó fuera de unos Juegos
La barba es lo que se ve. Lo que llevaba en la bolsa era un pedazo de yeso de 2016 con una fecha tachada.

Si has visto una final de salto de altura en los últimos diez años, te has fijado en él: el italiano que compite con la barba afeitada solo por un lado. Se llama Gianmarco Tamberi, lleva así desde 2016, y en la prensa internacional lo llaman directamente «el de la media barba».
La barba es lo que se ve. Lo bueno está en lo que se llevó a Tokio dentro de la bolsa.
2016, el mejor año de su vida
Aquel verano estaba volando. Ese mismo año había ganado el mundial en pista cubierta con 2,36 metros y llegaba a los Juegos de Río como uno de los favoritos.
Y a semanas de empezar, se destrozó el tobillo.
No fue un esguince de los de parar dos semanas. Le dijeron que existía la posibilidad de que no volviera a competir. Se quedó sin Río viendo la final por televisión, con la pierna escayolada.
Lo que hizo con la escayola
Aquí empieza lo que hace que esta historia no sea una más de superación deportiva.
Cuando se la quitaron, no la tiró. Guardó un trozo. Y escribió encima: Road to Tokyo, camino a Tokio, con el año 2020 al lado.
Cuatro años después, cuando los Juegos se aplazaron por la pandemia, volvió sobre el yeso, tachó el 2020 y escribió 2021.
Imagínate el gesto. Corregir a mano la fecha de tu propia promesa en un pedazo de escayola que llevas cinco años guardando.
La final
1 de agosto de 2021, estadio olímpico de Tokio. Tamberi y el catarí Mutaz Essa Barshim llegan al final empatados en 2,37 metros, y sin haber fallado ni un intento en toda la competición. Los dos lo intentan en 2,39 y los dos fallan.
Cuando eso pasa, el reglamento ofrece un desempate: se sigue saltando hasta que uno falle y el otro no.
Barshim preguntó al juez si existía la opción de que hubiera dos oros. El juez dijo que sí. Se miraron, y ahí se acabó.
Y no era una ocurrencia del momento
Esos dos se conocen desde el mundial júnior de 2010. Y hay algo más: en 2018 los dos pasaron por lesiones graves de tobillo, cada uno por su lado, con los mismos meses de duda y la misma pregunta sobre si volverían.
O sea que cuando el juez dijo que se podía compartir, no estaban decidiendo entre dos desconocidos. Estaban dos tipos que sabían exactamente por dónde había pasado el otro.
El detalle que remata todo
Cuando Tamberi se tiró al suelo a celebrarlo, tenía al lado el trozo de escayola. Se lo había llevado a la pista.
Cinco años guardando un pedazo de yeso con una fecha escrita a mano, tachándola una vez, para acabar tumbado junto a él con un oro olímpico.
Una cosa que no te voy a contar
Por qué empezó a afeitarse media barba. Lo he buscado y lo que circula son versiones que no he podido comprobar en ningún sitio fiable. Que es su marca desde 2016 está documentado; el origen, no.
Así que si te lo encuentras contado con mucho detalle por ahí, desconfía un poco.
Anda, cuéntaselo a alguien.