República de Lemuria: el embajador falso de Chile que llevaba matrícula de un segundo país inventado
El embajador falso de la República de Lemuria en Chile: un conductor de 51 años alegó inmunidad diplomática en la Ruta 5 Norte, enseñó documentos de un país que no existe y llevaba placas de otro, la «República errante de Menda».

El embajador falso de la República de Lemuria en Chile tenía un problema que ningún país de verdad le iba a resolver: la documentación de su coche estaba caducada. Así que cuando los Carabineros le pararon en la Ruta 5 Norte, a la altura del kilómetro 20, en la comuna de Lampa, no sacó el carné. Sacó la inmunidad diplomática.
Según contó BioBioChile el 1 de septiembre de 2026, el conductor dijo a los agentes de la Tenencia Carreteras Lampa que no podían fiscalizarle porque pertenecía a la embajada de una república llamada Lemuria. Lemuria no existe. Tampoco existe su embajada. Pero los papeles, eso sí, venían impresos.
Quién es el embajador falso de la República de Lemuria en Chile
En los documentos que enseñó figuraba un nombre a la altura del cargo: Martín Carlos Adrián Lemurión. El apellido, como ves, no deja mucho margen a la duda sobre su nacionalidad.
La policía cruzó los registros y la verificación biométrica dio otro resultado: un chileno de 51 años, sin antecedentes. El vehículo no era robado. Lo que fallaba era lo de siempre, la documentación vencida.
El capitán Eduardo Oyarce explicó a BioBioChile que las placas del coche «no eran concordantes con las asignadas a vehículos diplomáticos acreditados en Chile». Normal. Las había fabricado él.
El detalle que lo convierte en leyenda: el coche era de otro país
Aquí viene el giro. El embajador era de Lemuria, pero el coche no. Las placas llevaban el nombre de la «República errante de Menda», otro Estado igual de inexistente. Dos países inventados para un solo control de carretera: uno para el conductor y otro para el vehículo (la burocracia lemuriana, por lo visto, no admite coches de fabricación propia).
Ese nombre no salió de la nada. La «República Errante de Menda Lerenda» es una idea que circula por internet desde hace años y que ya había llegado a los tribunales españoles. En junio de 2026 la Audiencia Provincial de Almería absolvió a un hombre que en agosto de 2025 intentó registrarse en un hotel de El Toyo con un pasaporte «burdo» de esa república, según recogió elDiario.es. El pasaporte no tuvo nada que ver con la absolución. El tribunal recordó que negarse a identificarse ante la policía ya no es delito en España y se castiga como infracción administrativa.
Qué alegó en el juzgado
Ante el Juzgado de Garantía, el hombre defendió que sus papeles eran legales. Que no eran falsos, sino «de otra nacionalidad». Y que todo se apoyaba en la autodeterminación: «el Estado debe respetar la autodeterminación de las personas. Y eso implica que uno se puede declarar independiente», dijo según La Tercera.
Citó el artículo 1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Que, por cierto, habla de la libre determinación de los pueblos, no de cada persona que tenga una impresora.
También aseguró a BioBioChile que había escrito al presidente Gabriel Boric y que este le contestó que «sí estaba en conocimiento». Esa respuesta no la ha verificado nadie. Y que había informado al Ministerio de Relaciones Exteriores de su cargo diplomático. Avisar al ministerio de que eres embajador, curiosamente, no te convierte en embajador.
Cómo acabó (de momento)
La Fiscalía le formalizó por conducir con placas falsas o que no corresponden y por ocultación de identidad. El juzgado le impuso firma mensual y arraigo nacional, es decir, no puede salir de Chile, con 90 días de investigación por delante.
El arraigo tiene su gracia: al embajador de un país submarino le han prohibido salir del país en el que vive.
Por qué Lemuria (y por qué «bajo el agua»)
El nombre no es casual. Lemuria fue un continente hundido que un zoólogo británico propuso en 1864 para explicar por qué había lémures en Madagascar y fósiles parecidos en la India. La ciencia lo descartó, pero el ocultismo lo adoptó y desde entonces aparece en novelas, videojuegos y partidas de rol. 24horas tituló su entrevista con él diciendo que había creado «su propio país bajo el agua».
El caso se hizo enorme otra vez a finales de septiembre gracias al vídeo de BaityLive, que lo comparó con Papers, Please, el juego en el que eres el funcionario de aduanas que revisa pasaportes a mano. Su queja era que la policía chilena había hecho trampa: con biometría, cualquiera.
Y tiene razón en una cosa. El pasaporte de Lemuria aguantó la primera mirada. Lo que no aguantó fue una huella dactilar.