Han sacado un modelo de IA que no sabe escribir ni una palabra, y esa es la gracia
No te puede contar un chiste, no te resume un correo y jugando al Doom pierde contra un bot de los de toda la vida. Aun así puede ser de las cosas más útiles del año.

Pídele a este modelo que te escriba un correo y no puede. Pídele un resumen y tampoco. Pídele que te diga algo, lo que sea, en una frase, y no sabe hacerlo.
Se llama Jev, lo ha sacado una empresa llamada TypeSafe AI en septiembre, y está diseñado a propósito para no generar ni una palabra.
Entonces qué hace
Decide.
Le enseñas una lista cerrada de opciones —urgente, normal, basura; aprobado, rechazado, a revisar— y te devuelve una, con la probabilidad de que sea esa y lo seguro que está. Nada más. Y lo hace en menos de medio segundo.
Suena a poco hasta que te das cuenta de la cantidad de veces al día que un programa necesita exactamente eso y nada más que eso.
Por qué renunciar a escribir lo hace rápido
Aquí está lo bonito del asunto. Los modelos que conoces escriben palabra por palabra, y cada palabra tiene que esperar a la anterior. Es una cola. Por eso ves el texto apareciendo poco a poco.
Este no hace cola. Calcula la respuesta entera de un golpe, en paralelo. Y como la respuesta es una opción de una lista y no un párrafo, no hay nada que esperar.
De ahí salen sus números: entre 70 y 500 milisegundos, y cuarenta a doscientas veces más rápido que un modelo normal haciendo esa misma tarea.
Lo de que no se puede equivocar, con matices
Uno de sus titulares es que tiene cero alucinaciones. Y es verdad, pero no como te imaginas.
No es que haya acertado en un millón de pruebas. Es que si tú le dices que las respuestas posibles son tres, físicamente no puede devolver una cuarta. La jaula está construida antes de meter al pájaro.
Puede elegir mal entre las tres. Lo que no puede es inventarse la cuarta.
Y ahora la parte divertida
El equipo hizo una demostración poniéndolo a jugar al Doom, tomando decisiones sobre la marcha. Y lo cuentan ellos mismos en su propio anuncio: su modelo juega peor que los bots del juego, los de toda la vida, los que no llevan inteligencia artificial de ninguna clase.
Que una empresa publique eso el día de su lanzamiento tiene mérito.
Otro límite con un número muy concreto
La lista de opciones que le puedes dar tiene un tope: 255. Ni una más.
Si necesitas elegir entre mil cosas, tienes que montar dos preguntas encadenadas, primero una que reduzca el grupo y luego otra que elija dentro. Es el tipo de detalle que no sale en ningún hilo de Twitter y que decide si te sirve o no.
Quién está detrás
Diogo Almeida, que estuvo en OpenAI trabajando en los métodos de ChatGPT y se pasó dos años callado antes de enseñar esto.
O sea, alguien que ayudó a construir la máquina de escribir más famosa del mundo se fue a montar una que no escribe.
El pero de siempre
Todas las cifras que has leído aquí son suyas. No hay nadie de fuera que haya repetido las pruebas. Ellos mismos avisan en el anuncio de que sus mediciones salen de los portátiles del equipo y de que no pueden demostrar que el precio no esté subvencionado para atraer gente.
Cuando dentro de unos meses alguien independiente lo mida, sabremos cuánto de esto aguanta. Por ahora tenemos un modelo que no sabe escribir, pierde al Doom contra un bot tonto y aun así puede acabar metido en la mitad de los programas que usas sin que te enteres.
Datos tomados del anuncio técnico de TypeSafe AI, firmado por su fundador, Diogo Almeida: Introducing System One Models and Jev. Todas las cifras de rendimiento y precio son del fabricante; no hay evaluaciones independientes reproducibles.